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Liz Solari

Belleza dorada.

 Txt: Esteban Ullrich

Una niña de belleza cristalina creció sorpresivamente en el seno de una dinastía de deportistas de alto nivel, desde allí Liz Solari hizo su propio camino, aprovechando su belleza y desarrollándose como actriz, con estudios y trabajos internacionales.

 

Hija de Eduardo Solari, mítico jugador de Newell’s y la Selección Nacional y referente de una dinastía de jugadores de fútbol, a la que se suman su tío Jorge “el indio” Solari y sus hermanos Santiago Solari, Esteban Solari y David Solari, además de Martín Solari, que es el único que no siguió los pasos familiares tras la redonda, Liz Solari nació en Barranquilla, Colombia, mientras su padre se desempeñaba como director técnico del equipo Junior de Barranquilla y lo hizo para devenir la flor femenina que vino a decorar un hogar más cercano a un vestuario deportivo. Nacida el 18 de junio de 1983, “la indiecita” hizo con el tiempo su propio camino dentro del mundo de la moda y también de la actuación. Rubia perfecta, de cuerpo delgado y perfil más bien bajo, fue el haber ganado en 2001 una competencia internacional de la agencia de Pancho Dotto lo que la catapultó para llegar a ser la cara de diseñadores de renombre como Roberto Cavalli y Jean-Paul Gaultier. Además de sus apariciones televisivas en Argentina, como en Bailando por un sueño 2007 y 2012 y Sos mi hombre, Liz también trabajó tanto en España como en Italia, países que la tratan siempre muy bien. De hecho, justo ahora está volando hacia Roma para hacer el doblaje de una película para la que acaba de aportar el papel protagónico, Sei mai stata sulla luna?, de Paolo Genovese, y es allí, sola en la cabina del avión, con el silbido arrullador de las turbinas a su alrededor, que se concentra para responder nuestras preguntas vía mail.

¿Naciste en Colombia, tenés algún recuerdo de aquella época? ¿Te marcó de alguna manera?

Seguramente me marcó, aunque sea algo inconsciente. Es un país de gente hermosa, alegre, la música los acompaña en su vivir, son muy cálidos. Tengo vagos recuerdos, uno que vuelve siempre es cuando estoy alzando a una nena más chiquita en mis brazos, en mi cumpleaños. Había una pileta con un puente y me gustaba nadar por debajo del mismo. Recuerdo sentir a mi familia cerca. Sonidos de nenes jugando y la voz de mi mamá.

¿Sos la única mujer entre todos hermanos, saliste varonera? ¿Lo eras y lo modificaste o no tuviste esa reacción?

Soy la cuarta de cinco hermanos varones. Crecimos en el campo. Todo era cuestión de adaptación y supervivencia en nuestros juegos e interacción. Sobre todo durante las ausencias de mis padres, regia la ley del más fuerte, con lo cual muchas veces salía perdiendo, hoy veo las fotos de chica llorando indignada y me río.

Igual salí beneficiada, tengo un buen carácter, me relaciono con facilidad con los hombres, y me adapto muy bien a las situaciones complejas. Al margen de eso, siempre tuve un lado creativo, más femenino y muy marcado.

¿Te volvieron loca de adolescente con sus celos?

Sí. Hubo una época que estaban pesados… Por suerte terminó con mi primer noviazgo. ¡Ahí lo agarraron de punto a mi pretendiente!

¿Cómo es la interna de una vida de deportistas? No debe ser algo común vivir en un ambiente tan futbolero. ¿Sos muy futbolera a raíz de esto o todo lo contrario?

No sé qué es común… Para mí fue natural crecer en un ambiente donde se respiraba fútbol, teniendo una familia encabezada por papá que fue jugador y luego director técnico y mi tío y mis hermanos que eligieron jugar.

Aprendí a escuchar las charlas, a entender su lenguaje. Seguimos a mi viejo a todas partes, junto con mi familia, hasta que un día, cuando tenía 15 años, les pedí no moverme más. Quería estar en Rosario, compartir mis amistades y vivir mi adolescencia sin tanto cambio de escuela continuo.

Si me preguntás hoy, soy cero futbolera, no me interesa ese mundo. Fue más una consecuencia de seguir a mi familia que un deseo personal.

¿Cómo fue naciendo en vos la idea de dedicarte a la moda y después a la actuación? ¿Hubo alguna influencia familiar?

Nunca tuve el deseo de dedicarme a la moda. Yo estudié traductorado en inglés. Fue una apertura que dio el destino y luego mi curiosidad la que ayudó a que lo desarrolle.

En el proceso de hacerlo por un tiempo, de tomar lo positivo que me dejó ya que me independicé gracias a ese trabajo y conocí mucha gente, me dí cuenta que no era algo en lo que quería profundizar, no me sentía del todo cómoda con el mundo con el que me conectaba, la forma en la que las personas se relacionaban me dejaba un sabor amargo muchas veces y decidí virar, y cambiar de profesión.

¿Cómo te formaste como actriz?

Estudié con Norma Angeleri, varios años, que hoy es mi coach personal. También con Helena Tritek. Tuve la suerte de trabajar con profesores como Marcelo Katz, o mismo los directores de cada proyecto puntual en el que participé, con los que pude intensificar mi aprendizaje. Luego decidí hacer un máster en Londres de un año en Central School of Speech and Drama y cuando terminé me quedé estudiando en London Academy of Music and Dramatic Art.

Al margen de eso mi experiencia como actriz crece con cada proyecto, ya pasaron seis años de mi primer trabajo y es en esa interacción y preparación previa, para cada proyecto, lo que me formó más y más.

¿Cómo se dio el paso de la pasarela a estar frente a cámara en una ficción?

El paso fue muy placentero en lo personal porque era algo deseado. Se dio de forma natural, con estudio y mucho trabajo. Me adapté muy bien. Mi primera experiencia con la ficción fue un protagónico de un año de trabajo, así que fue una escuela fuerte.

¿Tuviste que adaptarte de alguna manera de un ambiente al otro, del fútbol y la familia, al mundo de la moda y luego a tele y cine?

Sí. Yo veo la vida como una película donde nos vamos abriendo paso a diferentes realidades. Es una continua adaptación que te permite transformarte.

¿Cómo te relacionaste al principio con el efecto de ser conocida de golpe? ¿Ya tenías alguna experiencia a partir de la fama de jugadores de tu padre o tus hermanos? ¿Lo viviste como algo natural o te costó?

Es un proceso poco natural, que te conozca la gente… No sé, es raro al principio. Después te vas adaptando. Sobre todo cuando la gente te respeta y es agradable con vos, pero no de forma invasiva (aclaro).

¿Cómo fue tu experiencia europea? ¿Fuiste sola o te acompañó alguien de la familia?

Siempre me manejé sola y con mucha libertad. A la vez, con la contención y apoyo de mis viejos para que crezca así.

Mis experiencias en Europa fueron muchas. Mi primer contacto con Europa fue fuerte ya desde mis diecinueve años hasta el día de hoy, que abrí mi carrera actoral allá. Viví en Italia y después en Inglaterra, pasé por Alemania un tiempo, la giré bastante. Ahora, ya hace cuatro años que voy más y más a Italia por mi carrera actoral.

Me gusta mucho estar allá, hay algo de su cultura, educación y consciencia colectiva más antigua, que me hace sentir muy cómoda.

¿Cómo encontraste a la Argentina a tu regreso, como se ve la argentina luego de vivir afuera?

Mal. Me entristece ver que no avanzamos. Veo que alrededor nuestro crecen otros países y acá la seguimos remando. Veo mucha gente frustrada, que se pone agresiva en la calle, porque no le alcanza para fin de mes, no se puede ahorrar, no se puede viajar, crecer… No se puede vivir seguro… No está bueno.

Amo mi país y le agradezco todo lo que me da. Mi deseo es que cambie para mejor, por la gente, que es lo más lindo que tiene. La gente argentina le pone el pecho a todo, pero no me parece justo que por eso tenga que seguir así.

No creo en este sistema político. Está demasiado corrupto. Los que tienen buenas intenciones nunca llegan a gobernar el país. Los que están arriba se afanan todo. No se invierte en la educación, no se invierte en seguridad, en buenas relaciones con países desarrollados, no veo que haya empezado un cambio como para poder decir que en una proyección de tantos años la Argentina va a ser diferente.

 

¿Desde tu experiencia personal, luego de haber sufrido momentos de fuerte exposición, cómo te relacionás hoy con la exposición pública, crees que es necesaria? ¿Hasta qué punto? Y en todo caso qué te resulta positivo y qué negativo de este aspecto de la profesión?

La exposición llegó a mi vida como consecuencia de mi trabajo. Yo elijo no exponer mi vida personal. Cuando sucedió de forma involuntaria, decidí no combatirlo. Sentí que sino me convertía en parte de lo mismo. Es como soplar el fuego. Lo avivás.

También aprendí que por más que inventen o juzguen lo que sea, todas las verdades terminan por caer solas con el tiempo. Yo sé quién soy y cómo me manejo en la vida. Estoy orgullosa de eso. El “qué dirán” quedó en un lugar de menor importancia con mi madurez.

¿Qué sentís que viene a representar tu generación? ¿Qué esperás que pueda aportar en el futuro, cuando comience a acceder a los lugares de poder?

Mi generación y las venideras son generaciones que vienen para generar apertura de consciencia. Venimos a demostrarle a los que están, que el camino se abre con amor, con creatividad, con paz y armonía entre los que estamos en la Tierra.

También con generar un equilibrio mayor entre el mundo masculino y el femenino, que estuvieron en un marco tan reprimido durante las generaciones pasadas.

Espero que más mujeres accedan al poder. Y que cuando lo hagan lideren con su ejemplo no con su palabra. Necesitamos ejemplos de mayor integridad y honestidad.

¿Tenés intereses por fuera del mundo de la moda y el espectáculo?

Mi vida no es sólo mi trabajo. Mi interés es evolucionar como ser. Por sobre todo aprender a ser una mejor persona. Por eso la profundización en lo solidario me importa tanto. Busco ayudar en mis tiempos libres, emprendo sola y de la mano de Organizaciones como UNICEF, participando en acciones para ayudar a personas o animales.

Medito y me conecto con la naturaleza en forma constante, para mantenerme enraizada con lo simple y ordinario de la vida.

¿Cómo fue tu primera experiencia en cine?

Fue en el 2008. High School Musical, El desafío. Dirigida por Jorge Nisco. Tenía que actuar con Andrea del Boca, ¡a la que había visto durante toda mi niñez en sus novelas! Estaba nerviosa pero aún así fue divertido. Dije: “esto me gusta”.

¿Y también cómo fue tu experiencia en cine con Mala, de Adrián Caetano?

Me gustó hacerlo por el género en sí que era algo nuevo para mí y porque la dirigía Adrián. Admiro su recorrido como director. El personaje era muy físico, tenía que luchar, con una identidad escondida. Estuvo buena la preproducción y laburar con Adrián fue un placer.

Supiste personificar a la Barbie Argentina en un musical, ¿como fue esa experiencia? ¿Te sentís de alguna manera identificada con esa suerte de cosificación de la rubia perfecta?

La experiencia de hacer una comedia musical llevada adelante por una producción norteamericana fue de mucha exigencia, y exigió mucha preparación. Fue una de las experiencias, sino la más, linda que me tocó vivir. Por el grupo que se armó, por la experiencia de viajar juntos al exterior para acompañar a la obra. Por el aprendizaje tan fuerte, estaba cantando, bailando y actuando en escena por primera vez en mi carrera.

Y la verdad que no me identifico con eso, me identifico con algo mucho más a tierra. Con lo que soy por dentro. Y ya para afuera siendo una mujer normal, con un laburo diferente al de la gente común. El resto son proyecciones de las personas.

¿Te gusta la música? ¿Qué tipo de música escuchás?

Amo la música en muchos estilos… Podés ver mi lista, tengo Soul, tengo Jazz, Deep House, Rock, Folk e Indie. Pero cada momento tiene su música, lo importante es que acaricie los oídos.

¿Qué se viene para el futuro cercano?

En breve se viene el estreno de mi primer protagónico en cine, Sei mai stata alla luna?, dirigida por Paolo Genovese ,una  produccion italiana, que se estrenará Italia y Francia en enero próximo. Fue un proceso de mucho trabajo, sobre todo porque trabajar en otra lengua es siempre más laborioso y estar lejos de casa también. Pero estoy contenta con el proceso, trabajé con un elenco muy nutrido del cual aprendí mucho y estoy segura de que me abrirá aún más las puertas en el exterior para hacer cine, que es algo que estoy buscando reafirmar.

También estamos cerrando el proceso de filmación de First Law, una película de Diego Rafecas, que es una coproducción argentino-norteamericana, que se estrenará también el año próximo en Argentina y en EE.UU. Además, el año próximo tengo dando vuelta varios proyectos en cine y tv. Un drama muy interesante en cine argentino, una película de autor. Hay propuestas de TV tanto en Argentina como en Italia, mi decisión es hacer algo más conectado con un unitario, ya que estoy buscando tener los tiempos más abiertos para realizar cine en Argentina y en el exterior.